Si has sido despedido tras ser diagnosticado con una dolencia relacionada con tu trabajo, debes saber que el despido por enfermedad profesional puede ser ilegal, especialmente si no se respetan tus derechos como trabajador. La empresa no puede utilizar tu estado de salud como justificación para rescindir tu contrato, y si lo hace, el despido puede ser nulo o improcedente.
Las enfermedades profesionales están reconocidas legalmente y tienen protección específica. Por eso, si te han despedido tras comunicar una baja médica o el reconocimiento de una enfermedad derivada de tu actividad laboral, es muy posible que puedas reclamar una indemnización o incluso la readmisión.
En este artículo te explicamos cuándo es legal el despido por enfermedad profesional, qué requisitos debe cumplir la empresa para justificarlo, qué derechos tienes, y cómo actuar si consideras que tu despido ha sido injusto. También verás qué documentación necesitas y cómo impugnarlo dentro del plazo legal.
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Índice de Contenidos sobre despido por enfermedad profesional
Preguntas frecuentes sobre despido por enfermedad profesional
¿Pueden despedirme si tengo una enfermedad profesional reconocida?
No, no pueden despedirte legalmente por tener una enfermedad profesional reconocida. La ley protege expresamente a los trabajadores cuya enfermedad tiene origen laboral. Si la empresa te despide por esa razón, el despido puede considerarse nulo, ya que vulnera derechos fundamentales como la igualdad, la no discriminación y la protección de la salud (artículo 14 de la Constitución Española).
Además, el artículo 55.5 del Estatuto de los Trabajadores prohíbe el despido motivado por enfermedad o accidente cuando suponga discriminación. En resumen: si el despido está directamente vinculado a tu enfermedad profesional, la empresa estaría actuando de forma ilegal.
¿Qué se considera exactamente una enfermedad profesional?
Una enfermedad profesional es aquella que se contrae a causa del trabajo que se realiza, y que está incluida en el listado del Real Decreto 1299/2006. Ejemplos comunes son: tendinitis por movimientos repetitivos, asma por exposición a productos químicos, dermatitis por contacto con sustancias irritantes o pérdida auditiva por ruido industrial.
Para que se considere profesional, debe diagnosticarse y reconocerse oficialmente como tal por la mutua o el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). No basta con sospecharlo: se necesita una declaración formal.
¿Pueden despedirme mientras estoy de baja por enfermedad profesional?
No, no pueden despedirte mientras estás de baja por enfermedad profesional si el motivo real del despido es tu estado de salud. En esos casos, el despido se considera nulo porque vulnera el derecho a la salud y a la no discriminación. Solo sería válido si la empresa demuestra una causa totalmente ajena, como un despido colectivo o un cierre de centro de trabajo, y aun así debería justificarlo documentalmente
¿Qué diferencia hay entre una enfermedad profesional y una enfermedad común en un despido?
La diferencia entre una enfermedad profesional y una común en un despido es que la primera tiene protección reforzada. En una enfermedad profesional, el origen laboral está probado y el despido por esa causa se presume discriminatorio.
En cambio, si la enfermedad es común (como una gripe o una lesión no relacionada con el trabajo), el despido podría ser improcedente, pero no necesariamente nulo. Además, en caso de enfermedad profesional, la empresa tiene la obligación de adaptar el puesto antes de despedir.
¿Qué pasa si mi empresa no reconoce mi enfermedad como profesional y me despide?
Si tu empresa no reconoce tu enfermedad como profesional y te despide, puedes reclamar ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) una revisión de la contingencia. Si se demuestra que la dolencia tiene origen laboral, el despido podría declararse nulo o improcedente, y podrías tener derecho a ser readmitido o recibir una indemnización. Además, podrías exigir responsabilidades si la empresa incumplió las normas de prevención de riesgos.
¿Cómo puedo demostrar que mi enfermedad es profesional y no común?
Para demostrar que tu enfermedad es profesional y no común, necesitas informes médicos que vinculen tus síntomas con tu puesto, partes de la mutua, y pruebas de exposición a riesgos laborales (como ruido, productos químicos o esfuerzo repetitivo). También puedes solicitar una determinación de contingencia al INSS, que evaluará si la enfermedad deriva efectivamente del trabajo. Si se confirma, tu protección legal frente al despido se refuerza.
¿Qué indemnización me corresponde si me despiden estando enfermo por causa profesional?
La indemnización por un despido derivado de enfermedad profesional dependerá del tipo de despido. Si se declara nulo, tienes derecho a ser readmitido y a cobrar los salarios de tramitación. Si se declara improcedente, te corresponde una compensación de 33 días por año trabajado (o 45 días para la parte anterior a 2012). Además, si el despido se considera discriminatorio, puedes reclamar daños morales adicionales.
¿Qué pasa si me despiden justo después de reincorporarme tras una enfermedad profesional?
Si te despiden justo después de reincorporarte tras una enfermedad profesional, puede considerarse una represalia o despido nulo. Los tribunales valoran el tiempo transcurrido entre la reincorporación y el despido y, si es breve, suelen entender que la empresa actuó por motivos discriminatorios. En ese caso, tienes derecho a la readmisión inmediata y al pago de todos los salarios dejados de percibir.
¿Cómo puedo reclamar un despido nulo por enfermedad profesio
Para reclamar un despido nulo por enfermedad profesional, debes presentar una papeleta de conciliación ante el SMAC en un plazo máximo de 20 días hábiles desde el despido. Si no se alcanza acuerdo, se interpone una demanda judicial ante el Juzgado de lo Social. Es fundamental contar con un abogado laboralista especializado en salud laboral, ya que sabrá cómo demostrar la conexión entre la enfermedad y el despido.
¿Puedo denunciar a la empresa si mi enfermedad se debe a falta de medidas de seguridad?
í, puedes denunciar a la empresa si tu enfermedad se debe a la falta de medidas de seguridad o prevención. La denuncia se presenta ante la Inspección de Trabajo, y si se demuestra negligencia, puedes obtener un recargo de prestaciones del 30 % al 50 % sobre tu pensión o subsidio. También podrías reclamar daños y perjuicios si la empresa no cumplió con su deber de proteger tu salud laboral.
Marco legal del despido por enfermedad profesional
El marco legal que regula el despido por enfermedad profesional se estructura en diversas normativas que garantizan la protección de los trabajadores en situaciones de vulnerabilidad. Esta sección aborda los aspectos fundamentales de la legislación y la jurisprudencia en este ámbito.
Definición y reconocimiento de la enfermedad profesional
La enfermedad profesional se define como aquella que se origina por la exposición a agentes nocivos en el entorno laboral. Para ser reconocida, es necesario que esté incluida en el listado oficial del Ministerio de Trabajo. La identificación de estas condiciones es clave para la protección de los derechos laborales.
Ley 15/2022 y su impacto en el despido por enfermedad
La Ley 15/2022 ha transformado significativamente el tratamiento legal de los despidos relacionados con enfermedades. Esta legislación refuerza el principio de no discriminación y establece que el despido de un trabajador por motivos de salud puede ser declarado nulo si se demuestra que la enfermedad conlleva una limitación significativa y permanente de la capacidad laboral.
Jurisprudencia relevante del Tribunal Supremo
La jurisprudencia del Tribunal Supremo es esencial para comprender cómo se aplica la normativa existente. En diversas sentencias, el Tribunal ha declarado improcedentes los despidos que tienen como única causa la enfermedad del trabajador, enfatizando que estos casos deben ser analizados de acuerdo a las particularidades de cada situación.
Normativa sobre incapacidad temporal y permanente
La normativa en materia de incapacidad laboral también tiene un papel crucial. Se diferencia entre incapacidad temporal, que permite a los trabajadores recibir prestaciones mientras se recuperan, e incapacidad permanente, que puede afectar a su puesto de trabajo. Es fundamental que los empleadores respeten estos derechos y sigan los procedimientos establecidos al momento de un despido.
Causas y motivos que justifican el despido
El despido de un trabajador por razones vinculadas a su estado de salud puede ser un tema delicado. Existen diversas circunstancias que pueden legitimar esta decisión por parte del empleador, siempre bajo un marco legal específico que se debe respetar.
Ineptitud sobrevenida por enfermedad profesional
La ineptitud sobrevenida se refiere a la incapacidad del trabajador para realizar sus funciones de manera efectiva debido a una enfermedad. Esta situación se regula de forma estricta, dado que se considera un motivo particular que puede justificar el despido.
Requisitos legales y duración de la ineptitud
Para que la alegación de ineptitud como causa de despido sea válida, deben cumplirse ciertos requisitos. En primer lugar, se requiere un informe médico que certifique la incapacidad del trabajador para desempeñar su labor. Esta incapacidad debe ser permanente o tener una duración prolongada, impidiendo la correcta ejecución de sus funciones.
Adaptación del puesto de trabajo y alternativas
Antes de llegar a la decisión de despedir a un empleado, la empresa está obligada a explorar alternativas. La adaptación del puesto de trabajo puede ser una solución viable para evitar el despido. Se debe evaluar si es posible modificar las condiciones del trabajo o reubicar al empleado en un puesto que pueda desempeñar con eficacia, en función de sus capacidades actuales.
Despido objetivo: causas previstas y procedimiento
El despido objetivo es otra de las opciones que la empresa tiene a su disposición, y puede estar fundamentado en diversas causas. Entre estas se incluyen razones económicas, técnicas, organizativas o de producción. Cuando se relaciona con un trabajador enfermo, es crucial que la empresa demuestre que el despido se ajusta a lo estipulado por la ley.
Discriminación en el despido por enfermedad
Por último, la discriminación es un factor crítico a tener en cuenta. La ley prohíbe cualquier tipo de despido que esté motivado únicamente por la condición de enfermedad del trabajador. Si se determina que la decisión fue influenciada por este aspecto, el despido puede ser considerado nulo. Es esencial que se respete el derecho a la igualdad de trato en el entorno laboral, asegurando que todos los empleados son evaluados sin prejuicios por su estado de salud.
Procedimiento y requisitos formales en la extinción del contrato
El proceso de extinción del contrato de trabajo por enfermedad profesional requiere cumplir con ciertas formalidades y procedimientos que aseguren la legalidad del despido. A continuación, se detallan los principales aspectos a considerar.
Documentación y pruebas médicas objetivas
Para proceder con la extinción del contrato, la empresa debe recopilar la documentación necesaria que respalde la causa del despido. Las pruebas médicas objetivas son esenciales para justificar la ineptitud del trabajador. Esta documentación debe incluir:
- Informes médicos que certifiquen la enfermedad profesional.
- Valoraciones que evidencien la incapacidad para desempeñar las funciones laborales.
- Historial clínico que respalde el diagnóstico y el proceso de la enfermedad.
Comunicación por escrito y plazos legales
La notificación del despido debe realizarse por escrito, especificando claramente las razones del mismo. Este documento es fundamental para que tanto la empresa como el trabajador tengan constancia de la decisión. Los elementos clave a considerar en este punto incluyen:
- El texto debe contener la causa del despido y los fundamentos que lo justifican.
- Se deben cumplir los plazos legales establecidos para la comunicación, que normalmente son de 15 días en casos de despido objetivo.
- La entrega del documento puede hacerse de forma personal o mediante correo certificado.
Indemnización y cálculo de las cantidades a abonar
En el caso de que se reconozca la procedencia del despido, el trabajador tiene derecho a recibir una indemnización. Esta cantidad dependerá de varios factores, tales como:
- La antigüedad del trabajador en la empresa.
- La causa del despido, ya que en enfermedades profesionales la indemnización es regulada y suele oscilar entre 20 días por año trabajado, hasta un máximo de 12 mensualidades.
- El tipo de contrato que tenga el trabajador en el momento de la extinción.
Convenio colectivo aplicable y su influencia
El convenio colectivo al que esté sujeta la empresa puede establecer condiciones adicionales sobre el despido. Importante considerar:
- Los convenios pueden incluir cláusulas específicas sobre indemnizaciones, plazos de preaviso o protecciones adicionales frente al despido por enfermedad.
- Es relevante la obligación de adaptarse a las leyes estatales así como a las normativas del convenio correspondiente.
Derechos del trabajador despedido por enfermedad profesional
Los trabajadores despedidos por enfermedad profesional están amparados por una serie de derechos diseñados para proteger su situación y garantizar un trato justo durante y después del proceso de despido.
Derecho a la información y asistencia jurídica
Todo trabajador tiene derecho a ser informado de manera clara y comprensible sobre las causas de su despido. Esta obligación implica que la empresa debe proporcionar una comunicación por escrito que explique los fundamentos del despido. Así mismo, es crucial que el afectado tenga acceso a asesoría jurídica que le permita comprender sus derechos y las acciones que puede llevar a cabo.
Impugnación del despido: causas y fases del proceso
Cuando un trabajador considera que ha sido despedido injustamente, tiene el derecho de impugnar la decisión. La impugnación puede basarse en varios motivos, como la falta de justificación adecuada o incumplimiento de procedimientos legales. Este proceso puede dividirse en varias fases, desde la presentación de la demanda hasta la resolución del conflicto en juicio.
Despido nulo y nulidad por discriminación
Un despido puede ser declarado nulo si se demuestra que se fundamenta exclusivamente en la condición de salud del trabajador. La discriminación por razón de enfermedad profesional está prohibida y su detección puede llevar a la nulidad del despido, restableciendo al trabajador en su puesto con todas las consecuencias laborales que ello implica.
Despido improcedente y sus consecuencias
Si se determina que el despido es improcedente, el trabajador tiene derecho a ser indemnizado. Esta indemnización puede incluir la reincorporación al puesto o, si no es posible, recibir una compensación económica. Este tipo de despido puede acarrear reparaciones importantes para la empresa y representar una carga legal considerable.
Protección ante la discriminación por enfermedad
La legislación establece mecanismos específicos para proteger a los trabajadores de la discriminación relacionada con su salud. Si un despido se percibe como discriminatorio, el trabajador podrá acceder a recursos jurídicos que le respalden, garantizando así un entorno laboral equitativo y sin prejuicios.
Reclamaciones ante la Seguridad Social y órganos laborales
En caso de despido, el trabajador puede presentar reclamaciones ante la Seguridad Social o ante órganos laborales competentes. Estas reclamaciones son esenciales para asegurar que se respeten todos los derechos laborales y que se tomen las medidas adecuadas ante situaciones de despido abusivo o que infrinjan la normativa vigente.

Paloma de Juan Escandell es abogada laboralista y fundadora de LABORMIND, despacho especializado en Derecho del Trabajo y la Seguridad Social. Con experiencia en la defensa de trabajadores y asesoramiento a empresas, combina formación académica y compromiso ético para ofrecer soluciones legales efectivas y humanas. Colegiada en el ICAM, es directora de TFM en la UNIR, miembro del Club de Jóvenes de ASNALA y mentora en la Universidad Nebrija.